Cómo enseñar a los niños la equidad de género

02.11.2017 07:16
Kelly Wallace
(CNN) -

Pregunté a un grupo de estudiantes de quinto y sexto grado acerca de las diferencias entre niñas y niños, y al principio se pusieron algo incómodos. "Eso da un poco de pena", dijo Tyler Schlegel, que cursa el último año en la escuela primaria Lincoln en Caldwell, Nueva Jersey.

Una vez que aclaré que no estaba interesada en las diferencias físicas, sino que quería saber si él y sus compañeros pensaban que había otras diferencias entre niños y niñas, el chico se relajó un poco. "Oh, eso tiene más sentido", dijo.

Hice preguntas de género como: ¿Quién es más inteligente? ¿Quién levanta más la mano? ¿Quién es mejor en los deportes: niñas o niños?

"Los chicos se meten más en problemas, pero depende de quién sea", dijo Schlegel.

"A las chicas les gusta usar maquillaje, y los niños no lo hacen", dijo Toniann Garruto, un alumno de quinto año.

"En el salón las niñas chismorrean más", dijo Casey Wescott. "Los chicos suelen ser más fuertes o más rápidos, eso es lo que dice mi hermano", agregó Fiona Laddey, otra estudiante de quinto grado.

A medida que respondían, podía apreciar cómo se formaban ya los estereotipos, incluso en la primaria, algo que ha estudiado Katie Hurley, psicoterapeuta infantil, escritora y conferencista.

Los niños internalizan los mensajes que escuchan de sus padres y maestros y lo que ven en la televisión y los videojuegos, las películas y la música, explicó.

"La mejor cosa que pueden hacer los padres es desmontar todas esas cosas", dijo Hurley, autora de "The Happy Kid Handbook: Cómo criar niños alegres en un mundo estresante". "En lugar de esconder las revistas con anuncios que no te gustan porque ofrecen una imagen distorsionada de la mujer, abre esas revistas, señala los anuncios y dile al niño: "¿Puedes creer esto? Dime lo que piensas que está mal con esta foto. ¿Cómo son las mujeres en realidad?"

LOS ESTEREOTIPOS ARRAIGAN A UNA EDAD TEMPRANA

Según un reciente informe de Common Sense Media sobre la forma en que los estereotipos en las películas y la televisión afectan al desarrollo de los niños, los estereotipos de género juegan un papel importante al enseñar a los niños lo que la cultura espera de ellos.

Los menores entre 2 y 6 años aprenden estereotipos sobre juguetes, habilidades y actividades típicamente asociados con cada género, según el análisis de más de 150 artículos, entrevistas, libros y otras investigaciones. Los niños entre las edades de 7 y 10 comienzan a atribuir ciertas cualidades a las mujeres y los hombres, tales como que los hombres son agresivos y las mujeres son emocionales.

"Por desgracia, los estereotipos que vemos en los medios son muy problemáticos y dado que las grandes empresas continúan comercializando específicamente para niñas y niños, las normas basadas en el género solo se arraigan más", dijo Jayneen Sanders, autora, editora y defensora de la educación de la igualdad de género en casa y en las escuelas. "Nuestras niñas no ven otra opción que no sea el rosa y lo tierno en la sección de niñas y nuestros niños no ven más que el azul, el gris y lo rudo en la sección de niños", dijo Sanders, autora de varios libros para niños, como "No Difference Between Us" (No hay diferencia entre nosotros).

Este estereotipo de género es reforzado "cada hora del día" en Internet, la televisión, los juegos, las canciones y los libros. "Y debido a que los adultos en la vida de estos niños ven y perpetúan los mismos mensajes, los estereotipos de género siguen siendo reforzados en nuestros hogares y aulas", advirtió Sanders.

Hurley, la psicoterapeuta, dijo que regularmente recorta los anuncios de las revistas y los utiliza como un punto de discusión en sus grupos, centrados en las niñas y su empoderamiento. Su hija una vez se acercó a ella riendo después de que vio a una mujer con pantalones vaqueros muy ceñidos y tacones de aguja trapeando el piso.

"Siempre decimos esto en relación con las niñas, algo que se está convirtiendo en un lugar común: ‘Vamos a destrozar los medios, cuestionemos el mensaje, digamos que las princesas no son reales’", dijo Hurley. "Pero tenemos que hacerlo también con los niños porque vemos anuncios masculinos para suplementos proteínicos, por ejemplo, donde aparecen estos hombres increíblemente musculosos sin camisa y tenemos que advertirles. Tenemos que darles la misma oportunidad de decir, ‘Oye, no todos los hombres lucen así’".

Los padres pueden educar a sus hijos en la equidad de género no empleando el género como excusa para el comportamiento, dicen los expertos.

“¿Los niños juegan brusco? Claro que sí, pero también las niñas”, dijo Hurley. "Tengo un hijo y una hija y mi hija es mucho más brusca que mi hijo".

Y, al igual que asociamos el juego brusco y el ser agresivo con los niños, somos rápidos en darle a las niñas la etiqueta de "niña mala", indicó Hurley, quien sacará en invierno su último libro, "No More Mean Girls: The Secret to Raising Strong, Confident and Compassionate Girls", sobre la necesidad de abandonar la narrativa de las niñas malas para criar jóvenes empáticas y compasivas.

"Una de las peores cosas que hacemos es poner a los pequeños en una caja, las niñas en una caja y los niños en otra... y luego las dos cajas que creamos están cargadas negativamente", dijo. "Es como si los desafiáramos a estar a la altura."

Luego, cuando llegamos al nivel universitario y escuchamos sobre asaltos sexuales en el campus, nos preguntamos por qué ocurren esas cosas. Hurley argumenta que es porque los niños han sido educados con un mensaje de que "los niños serán niños. Han estado aprendiendo eso desde que tenían 5 años".

Sanders sugiere que los padres y maestros deben asegurarse de no estar reforzando los roles de género tradicionales. Las niñas pueden sacar la basura, los niños pueden lavar los platos, explica. Dejen que tanto niños como niñas sepan que está bien expresar y discutir sus sentimientos y emociones y llorar cuando están tristes.

Aprovechen los momentos de enseñanza, como cuando un niño dice que una niña no puede jugar con los niños porque es un "juego de hombres", dijo Sanders. "Nunca estereotipen los rasgos, como que los niños son ruidosos y las niñas son tranquilas y dulces, y cuestionen a los familiares y profesores que lo hacen. Vigilen sus propias interacciones con los niños y las niñas y consuelen a un niño como lo harían con una niña si está triste", dijo.

Otra forma de romper los estereotipos de género, según Hurley y Sanders, es discutir los roles laborales tradicionales masculinos y femeninos y mostrarles a los niños lo contrario, como una mujer que es bombero o un hombre que es enfermero.

Hurley aconseja a los padres hablar con sus hijos sobre los héroes cotidianos, como el maestro o la maestra del vecindario, y hablar sobre lo que él o ella está haciendo para criar y educar a los niños, o los bomberos, policías, enfermeros y médicos del barrio. "Podemos usar a esas personas como referentes, y entonces podemos empezar a describir a los niños y niñas de manera diferente", dijo Hurley.

"Si tuviera que describirte ante mi hija cuando cuelgue el teléfono y terminemos la entrevista, le diría: ‘Vaya, no creerías lo inteligente y empoderada que es esta mujer, lo que está haciendo para ayudar a educar a la gente a través de CNN’", me dijo. "Eso es lo que haces. Tienes que cambiar tu lenguaje, y pensar en ello porque las niñas todavía escuchan que las niñas son bonitas y educadas y amables. Y los niños todavía escuchan que son fuertes y traviesos y que les gustan los extraterrestres. Así que tenemos que tener cuidado con eso, pero también tenemos que romper con eso".

Entonces, ¿a qué edad puedes empezar a educar a tus hijos en la equidad de género? Sanders dice que la educación puede comenzar tan pronto como nacen. "Una vez que ves los estereotipos de género en la sociedad, no puede dejar de verlos", dijo. Así que desde el primer día, los padres deben proporcionar a sus hijas e hijos juguetes y libros donde las niñas y los niños son héroes y tienen aventuras y vestirlos con ropa que no encaje con lo que la sociedad dicta.

Hurley estuvo de acuerdo y dijo que en lo tocante a dialogar con los pequeños sobre el género, "cuanto más jóvenes mejor". A menudo, cuando dirige sus grupos de empoderamiento de niñas, algunos padres le piden que no use ciertas palabras o aborde ciertos temas, temiendo que su hija no esté lista para esa discusión. "Siempre escucho sus preocupaciones y luego les digo: ‘Miren, mientras más información demos a los niños y mientras más la bajemos a su nivel, más empoderados son para hacer cambios’", comentó.

Cuando le dices a un grupo de niñas de 10 años que los niños reciben una atención sustancialmente mayor de los profesores que las niñas, "están horrorizadas, pero luego dicen: ‘Oh sí, porque levanto la mano y no me llaman, o si accidentalmente olvido levantar la mano, me meto en problemas, pero si un chico al lado de mí hace eso, solo le dan una advertencia’", contó Hurley. "Así que los niños están sintiendo esto desde edades muy tempranas, por tanto debemos hablar de ello. Siempre les digo a los padres: la comunicación honesta es la mejor herramienta para padres en el universo".

Nuestros hijos parecen entenderlo - al menos cuando se trata de los mensajes que transmitirán a sus propios hijos - como lo demuestran los chicos de la escuela primaria de Nueva Jersey que entrevistamos para un video titulado "If I Were a Parent" (Si yo tuviera hijos). Cuando les pregunté si les dirían a sus hijos e hijas que las niñas y los niños son diferentes, ellos unánimemente respondieron que les dirían que las niñas y los niños son iguales.

"No hay diferencias, como en la elección, eso fue estupendo", dijo Casey Wescott. "Había un chico contra una chica y tú no te fijas en su género. Te fijas en quiénes son como persona, qué piensan, no existe un género superior".

Toniann Garruto dijo que les diría a sus hijos que pueden hacer cualquier cosa que quieran hacer. "Solo porque son niños y niñas no significa que no pueden hacer las mismas cosas y gustarles las mismas cosas".

Lance Jenkins, de sexto grado, dijo que les diría a sus hijos e hijas que nunca duden de sí mismos. "Solo porque lo hizo un hombre no significa que no puedas hacerlo también... o solo porque lo hizo una mujer no significa que no puedas hacerlo", dijo.

Sean Wescott, otro estudiante de sexto año, dijo que de tener un hijo le diría que "algunas chicas son mejores en algunas cosas y algunos niños son mejores que las chicas en otras cosas".

Grace Szostak, en el mismo grado escolar, dijo que le diría a sus hijos que los niños y las niñas son más parecidos que diferentes."Y por tanto las niñas pueden ser científicas o escritoras brillantes", respondió, aceptando que pueden ser cualquier cosa que quieran ser. "Incluso pueden jugar al futbol".

"Los niños no nacen pensando que un género es mejor y más poderoso que otro. Nacen pensando que no hay diferencia entre nosotros", refirió Sanders.