Objetivos Proyecto Coeducación

07.02.2017 11:48

                                        

  • Promover en la comunidad educativa la capacidad de establecer relaciones interpersonales justas, democráticas y equitativas. 
 
 
                                        
 
  • Desarrollar a partir del respeto por la mujer y el hombre, comportamientos que hagan posible el reconocimiento del valor como ser humano, el valor de lo masculino y lo femenino, enmarcado en la aceptación de las diferencias individuales y la equidad en las relaciones a partir de dicha diferencia. 
  • Posibilitar el manejo de temas que contribuyen a que los estudiantes participen en diálogos y otras interacciones asumiendo e intercambiando diferentes roles (como hombre y como mujer) y utilizando lenguaje inclusivo.
  • Facilitar el uso del lenguaje inclusivo y los diferentes medios de comunicación con que cuenta el ser humano y el colegio como estrategia para el afianzamiento de la relación de hombre – mujer desde la equidad y el buen trato. 
  • Procurar que los estudiantes desarrollen su afectividad en todo momento, como una contribución para establecer una adecuada relación consigo mismo(a) y con los(as) demás independientemente de su género masculino o femenino, basado en el respeto a las diferencias individuales y la expresión adecuada de sentimientos y emociones.
  • Acompañar a los estudiantes en el reconocimiento de las partes y funciones elementales del cuerpo, la relación de éste con el del otro, la aceptación de sus semejantes desde el respeto.
  • Sensibilizar a los estudiantes para evitar las conductas y actitudes sexistas, los prejuicios y estereotipos de género en el mundo laboral, escolar, privado, relacional y familiar.
  • Contribuir a que los estudiantes asuman un compromiso solidario y respetuoso con la comunidad en que viven, favoreciendo siempre la creación de una sociedad más justa y participativa; donde sean importantes las opiniones y aportes tanto de mujeres como de hombres.
  • Acompañar a los estudiantes en su proceso de evangelización, de tal manera que se conviertan en testimonio de vida proyectado desde los valores  que  fomentan el desarrollo del Paradigma Pedagógico Ignaciano,  contribuyendo así al establecimiento de una adecuada relación consigo mismo(a) y con  otros(as),  buscando un clima de respeto a la individualidad de cada estudiante de acuerdo a su dignidad como hijo de Dios, a través de los diferentes espacios formativos como son tomas de contacto, acompañamientos grupales, izada de bandera, entre otros.